vacunas y autismo

VACUNAS Y AUTISMO NO ESTÁN RELACIONADAS SEGÚN UN ESTUDIO DEL CDC

Medscape. Frank DeStefano, MD, MPH. Apr 12, 2013

Nuevo Estudio del CDC sobre Dosis Vacunales y Autismo

            Motivado por la preocupación actual sobre la relación entre trastornos del espectro autista (TEA) y vacunas, el CDC (Centro de Control de Enfermedades)  ha publicado un nuevo estudio en Journal of Pediatrics (J Pediatr. 2013 Mar 29. [Epub ahead of print),  centrado en el número de vacunas y antígenos vacunales administrados a los niños, de acuerdo con las recomendaciones del calendario vacunal.

El estudio evaluó la asociación entre el nivel de estímulos inmunológicos vacunales recibidos durante los dos primeros años de vida y el desarrollo de TEA. Los resultados mostraron que ni el número  de antígenos vacunales recibidos en un solo día de vacunación, ni el número total de antígenos recibidos durante los dos primeros años de vida, está relacionado con el desarrollo del autismo.

Sobre este Estudio

            Este estudio es el primero de su clase para valorar el estado de la opinión  “demasiadas vacunas demasiado pronto” y el desarrollo de TEA. El estudio se realizó en 3 asociaciones, incluyendo 256 niños con TEA y 752 niños control emparejados según el año de nacimiento, sexo y asociación de afectados. Además del TEA, los investigadores evaluaron la alteración autismo y TEA con regresión y no encontraron relación con el número de antígenos vacunales recibidos en ninguna de esas categorías.

Los datos del estudio se obtuvieron de los registros de inmunización y de las historias clínicas. Los datos utilizados habían sido recolectados y analizados previamente. Los niños reclutables  nacieron entre  el  1 de enero de 1994 y el 31 de diciembre de 1999 y tenían entre 6 y 13 años en el momento de la recogida de sus datos.

Cada exposición antígeno vacunal total de un niño se calculó sumando el número de diferentes antígenos en todas las vacunas que cada niño recibió en un día, así como todos los antígenos vacunales que el niño recibió hasta los dos años de edad.

El número de antígenos vacunales ha disminuido en los últimos años aunque el número de vacunas recomendadas se ha incrementado. El calendario vacunal de 2013 contiene más vacunas que el de los últimos años 90.

El número máximo de antígenos vacunales al que un niño sería expuesto hasta hoy, a lo largo de sus dos primeros años de vida es de 315, comparado con varios miles en los últimos años 90. Este es el resultado de cambios en la composición de las vacunas que permiten estimular con mayor precisión el sistema inmune. Por ejemplo la antigua vacuna celular antipertusis (tosferina) inducía la producción de aproximadamente 3000 anticuerpos diferentes, mientras que las nuevas vacunas pertusis acelulares estimulan la producción de 6 o menos diferentes anticuerpos.

Este estudio refuerza la conclusión de una extensa revisión del 2004 de los argumentos científicos a favor de  rechazar una asociación causal entre ciertos tipos de vacunas y autismo.

Conocimiento, Actitudes y Creencias sobre Vacunas y Autismo

A algunos padres les preocupa una relación causal entre vacunas, como la triple vírica, (VTV) o ciertos componentes de las vacunas, como el timerosal y autismo. Sin embargo, en estudios extensos y fiables de la VTV, hechos en los EE UU y en otros países, no se ha encontrado relación entre autismo y VTV. Más todavía, tampoco se ha encontrado relación entre el timerosal en las vacunas y autismo. Aunque el timerosal fue eliminado de las vacunas en el 2001, la frecuencia de autismo ha seguido aumentando.

Aunque las pruebas  científicas muestran que las vacunas no causan autismo, una encuesta HealthStyles hecha en 2012,  mostró que algo más del 15% de los padres estaban preocupados sobre que hacer (LaVail K, Fisher A, CDC; datos no publicados). Los datos de la encuesta encontraron que al  22,8% de los padres les preocupaba que los niños recibieran demasiadas vacunas en una sola visita y al mismo porcentaje les preocupaba que sus hijos recibieran demasiadas vacunas hasta los dos años de edad.  Piensan que las vacunas pueden provocar dificultades del aprendizaje, como el autismo. En otra encuesta reciente, más de uno de 10 padres de niños pequeños rehusaron o difirieron las vacunas, en la creencia de que retrasar las vacunas es más seguro que seguir las indicaciones del calendario vacunal. Los niños no se benefician en absoluto de retrasar las vacunas y se les pone en riesgo de enfermar por afecciones prevenibles por las vacunas.

Lo que pueden hacer los médicos clínicos

El CDC investiga sobre actitudes y comportamientos vacunales de los  padres y ha encontrado que la mayoría  de los padres de los EE UU creen que las vacunas son importantes y vacunan a sus hijos. De hecho, la cobertura vacunal para  la mayoría de las vacunas habituales permanece en o excede de 90% en niños de entre 19 a 35 meses de edad. El CDC y otros organismos continúan investigando sobre las causas del autismo.

Los profesionales de la salud son los determinantes más importantes de las decisiones de los padres sobre vacunar a sus hijos.

Este estudio proporciona argumentos que los clínicos puedan utilizar para asegurar a los padres que, el número de vacunas recibido precozmente, no se asocia con el desarrollo del autismo. Además, el clínico puede ayudar a los padres a reconocer los signos del autismo y actuar precozmente para que su ayuda sea lo más efectiva posible.

Dr. Manuel Ruiz-Echarri, Pediatra

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