la radiografía de la mano

La radiografía de la mano sirve para saber LA EDAD OSEA Y CALCULAR CUANTO MEDIRA UN NIÑO cuando sea mayor

La altura que alcanzará un niño depende de una serie de variables, entre ellas está la talla de sus padres, su alimentación, su salud, etc.

Cuando un niño no crece lo que se espera, puede ser necesario llevar a cabo pruebas para diagnosticar si existe alguna patología que esté retrasando o acelerando su crecimiento óseo.

La talla definitiva de un niño se puede pronosticar  por distintos métodos que precisan de un estudio de la edad ósea. La manera aceptada por todos de conocer la edad ósea de un niño es la llamada “prueba de la mano”.

¿Qué es la edad o maduración ósea?

La edad ósea muestra la maduración del esqueleto en un momento dado, que no necesariamente tiene por qué coincidir con la edad real o cronológica del niño, si bien, una diferencia considerable entre una y otra puede indicar la existencia de un problema en el crecimiento.

La maduración biológica u ósea es el tiempo durante el cual el grosor del cartílago de crecimiento va disminuyendo, al mismo tiempo que se modifica el aspecto de los huesos y aparecen otros. A medida que el niño va creciendo, sus huesos se van calcificando y el cartílago desapareciendo. Mientras este no se haya calcificado del todo el niño puede seguir creciendo.

Esto es visible con una radiografía de la mano.

¿En qué consiste la Prueba de la Mano?

Por convención, para determinar la maduración biológica u ósea, se utiliza una radiografía de la mano y muñeca izquierdas, hecha en unas condiciones estándar, en la que se observan los huesos del niño.

Existe una radiografía de mano típica para cada año de edad que se compara con la radiografía del niñ@ estudiado. De este modo, la edad ósea asignada por comparación, puede coincidir, ser mayor (adelantada), o menor (retrasada) que la cronológica.

Sabiendo la edad ósea y la talla del niño, podemos pronosticar la talla definitiva.

Se consideran normales las variaciones de 1 año de la edad ósea respecto a la edad cronológica.

Talla definitiva

Es importante referir el pronóstico de talla definitiva a la población y a la talla familiar.

La edad ósea retrasada de un niño quiere decir que, de seguir al mismo ritmo, alcanzará la talla adulta más tarde que la mayoría. Por el contrario, un niño con edad ósea adelantada, alcanzará la talla definitiva antes que los demás.

Por lo tanto, deberíamos referir la talla, más a la edad ósea que a la edad cronológica.

Un niño o niña que tenga la edad ósea retrasada no tiene por qué ser más bajo, incluso puede ser más alto que la media, si los padres lo son. El factor genético tiene un peso importante en la talla definitiva.

Dr. Manuel Ruiz-Echarri. Hospital de Día quirónsalud. Zaragoza.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies