Trastornos de la pubertad: precoz y retrasada

Cuando los hijos llegan a la pubertad a muchos padres les surgen todo tipo de dudas. Algunos niños sufren algunos trastornos en esta etapa de su vida, como la pubertad precoz o la pubertad adelantada que vamos a ver a continuación.

En mi consulta puedo resolveros todas las dudas sobre cualquier trastorno que surja en la pubertad. Pedid cita y os atenderé para conocer vuestro caso.

¿Qué es la pubertad precoz en niños?

Hay niñas que presentan vello en región genital ya a la edad de 6 a 7 años, sin ningún otro signo de pubertad.

Puede ser un fenómeno normal y transitorio que se denomina adrenarquia fisiológica, que incluso puede coincidir con un pequeño estirón del crecimiento, que se debe a la síntesis de estrógenos, no ováricos, sino suprarrenales.

En estos casos evaluaremos junto con la talla la radiografía de la mano y controlaremos periódicamente.

Si la situación es muy aparente, el vello persiste o va en aumento y la edad ósea está muy adelantada, haremos analítica de sangre de las hormonas suprarrenales y los estrógenos y la glucosa, incluso convendrá hacer ecografía de útero y de ovarios.

Si los niveles hormonales estuvieran altos haremos un test de estímulo suprarrenal.

¿Qué es la pubertad temprana?

Pubertad precoz en niñas

Es precoz cuando el botón mamario aparece a los 8 años o antes. Hay que valorarlo junto con la altura, la maduración ósea y los niveles hormonales y la progresión en meses. También examinaremos la ecografía de útero y de ovarios.

Si se confirma que es pubertad, hay que hacer una prueba de estímulo y si es positiva valorar si tratamiento hormonal frenador.

Durante el tratamiento se hacen controles clínicos y analíticos.

Si el pronóstico de crecimiento es bajo y se frena mucho el crecimiento, valorar añadir tratamiento con hormona de crecimiento.

El fin del tratamiento lo marca la edad ósea 12 años.

Asegurada la reaparición de los caracteres sexuales y la aparición de la regla.

Pubertad precoz en niños

Cuando los testículos empiezan a aumentar de tamaño a los 9-10 años o antes.

Hay que mirar si se desarrolla también el pene, el vello pubiano…y la velocidad con que se desarrollan los cambios.

Valoraremos también los niveles hormonales y la maduración ósea.

En el varón, en esta situación de adelanto puberal, resulta preceptivo el hacer TAC craneal y también ecografía abdominal (suprarrenal)

Si todo esto es normal y el pronóstico de talla adulta es bajo hay que hacer una prueba de estímulo y si es positiva valorar si tratamiento hormonal frenador con análogos.

Si con las pruebas de imagen obtenemos otro hallazgo, trataremos la causa que origina la precocidad.

¿Qué es la pubertad tardía?

Pubertad retrasada en los niños

Esta es una situación muy frecuente en el varón, mucho más que en la mujer, y se acompaña de un gran componente de ansiedad, por los cambios físicos tan ostensibles entre los compañeros, pues cuando los demás están en plena eclosión de cambio, nuestro niño sigue todavía sigue infantil.

Es un reto diagnóstico y terapéutico ya que se trata de tranquilizar a los padres y al muchacho y saber qué hacer en cada momento, sin prisas ni demoras excesivas.

Se considera retraso puberal en el varón cuando la pubertad no se ha iniciado a los 14-15 años, cuando sus compañeros han dado o están dando el estirón, están en el último tercio de la pubertad y las diferencias son demasiado llamativas como para no crear problema psicológicos y sociales.

Su manejo precisa conocimiento y experiencia. Requiere una cuidadosa historia clínica y un examen físico minucioso. Descartada cualquier otra patología no endocrina y una vez comprobado que sus genitales son infantiles, normales, haremos una radiografía de la mano y analítica de sangre con determinación de hormonas sexuales, eventualmente un test de estímulo con análogos.

La talla suele estar en percentiles inferiores.

La edad ósea suele estar retrasada y el pronóstico de talla, de gran importancia en esta situación, normal para la talla familiar.

La talla la referiremos también a la edad ósea, con lo que su percentil no estará tan bajo.

De no ser así nos plantearemos hacer un test de estímulo de la GH, primado con testosterona.

Si la velocidad de crecimiento es normal y los test de estímulo son normales, controlaremos periódicamente al niño y si no observáramos cambios clínicos indicativos de que la pubertad se pone en marcha (aumento de tamaño de los testículos), trataremos con inyecciones de testosterona depot, con vigilancia de la edad ósea…

Tras varias inyecciones de testosterona la pubertad suele empezar. De no ser así, o de paralizarse la progresión obtenida con la testosterona inyectada, repetiríamos el test con análogos y si da negativo (no aumenta la secreción de gonadotrpoinas) estaríamos ante un hipogonadismo hipogonadotropo que se trata bien con testosterona, bien con HCG combinada con FSH.

Estos niños suelen alcanzar la talla diana familiar, pues tienen un menor estirón puberal, pero están creciendo durante más tiempo. No obstante, algunos no alcanzan la talla diana familiar.

 

Dr. Manuel Ruiz-Echarri

Publicaciones consultadas para elaborar este artículo:

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