Mi hijo no quiere comer, ¿qué puedo hacer?

Para muchos padres el momento de la comida o la cena se convierte en una auténtica pesadilla. Y es que cuando el niño no quiere comer, los padres no saben cómo actuar, qué hacer o cómo conseguir que el pequeño tenga una dieta sana y equilibrada.

Cuando esta situación se convierte en un auténtico problema para los padres y el niño, es cuando debe tratarse de la mano de un profesional. Si tu hijo tiene problemas de inapetencia, puedes solicitar tu consulta con el pediatra Ruiz Echarri y trataremos tu caso para buscar una solución.

Hoy vamos a hablar de las causas que provocan la falta de apetito en niños y cómo podemos combatir la inapetencia infantil en nuestros hijos.

Mi hijo no quiere comer

¿Qué es la inapetencia infantil?

La RAE define apetito como “ganas de comer”. Gracias al apetito el niño come y mantiene un buen estado nutritivo.

En condiciones normales el niño satisface su apetito y se desarrolla normalmente, pero si falta el alimento o si el niño padece una enfermedad crónica, el estado nutritivo se deteriora.

Hay niños sanos, con abundancia de alimentos, mal comedores habituales, con escaso apetito, que se sacian con muy poca cantidad, sin que se altere su estado nutritivo.

Es el caso de la inapetencia infantil que además provoca ansiedad en la familia. No es una enfermedad, pero es un problema complejo de tratar.

Niños inapetentes: ¿existen realmente o los padres exageran?

La inapetencia infantil afecta a un 20-30% de niños, aunque solo un 1-5% de estos tienen repercusión psicológica severa (1).

Para las familias con un niño inapetente, cada comida supone un drama y los padres acuden al pediatra preguntando porqué su niño no come, solicitando un remedio que aumente su apetito para que no enferme.

La inquietud adquiere mayores proporciones al compararlo con otros de su edad y por los comentarios de otras madres y de familiares cercanos.

El niño mal comedor supone un reto para el pediatra y pone a prueba su capacidad para generar confianza pues requiere buenas dosis de comprensión, experiencia, conocimientos…y tiempo.

Mi hijo no quiere comer

Causas de la inapetencia: Enseñar a comer

Comprender el ritmo del hambre, la variación individual del apetito y la importancia del hábito, son tres pilares para abordar la inapetencia en el niño.

El comer es una necesidad y los padres tienen que enseñar a su hijo como alimentarse, mediante la introducción de hábitos de comida que habrá que repetir una y otra vez hasta que el niño los incorpore a su rutina.

Además, conviene recordar que:

  • El apetito varía según la época de crecimiento
  • No porque un niño como más, será más alto o más fuerte
  • La creación de hábitos nutritivos precoces favorece la autonomía personal y facilita la convivencia
  • Los niños utilizan su falta de apetito para buscar nuestra reacción y conseguir lo que quieren

¡Mi niño no come! Visita al pediatra para combatir la inapetencia

Para explicar el problema los padres refieren que: “cierra la boca en cuanto ve la cuchara”, “escupe la comida”, “le crece la comida en el plato”, “no tiene hambre a ninguna hora, le pongas lo que le pongas”, etc., para concluir: “doctor, así no puede seguir, ya no sabemos qué hacer”.

No pocas veces esta exposición está apoyada por algún familiar cercano y suele ser descrita delante del niño, que entiende perfectamente lo que hablamos.

El pediatra deberá hacer una historia clínica minuciosa; un buen reconocimiento físico y si es preciso analítica, que descartará anemia, déficit de vitamina D, intolerancia al gluten, etc.

Con los resultados de esta primera visita, muy probablemente concluiremos que el niño está sano y que su crecimiento va bien, lo que tranquilizará a la familia y permitirá abordar un plan de tratamiento.

En visitas posteriores pediremos a los padres que anoten todo lo que el niño haya comido el día anterior.

Mi hijo no quiere comer

Consejos para combatir la inapetencia. ¿Qué hacer si el niño no tiene apetito?

Plan de tratamiento de la inapetencia

En la lactancia

Convendrá pautar los horarios y la duración de las tomas, pues el que busque, succione o llore no significará que tenga hambre. Al niño y a la mamá les irá bien descansar entre tomas, como por la noche. Tras las dos o tres primeras semanas, se han superado las dificultades de la lactancia y el bebé ya estará ganando peso.

Las papillas y los purés

Hay niños que mueven la cabeza hacia los lados, escupen la cuchara con puré o rechazan la papilla en el biberón. Ante este contratiempo, los padres actuarán pacientes, aumentando poco a poco el número de cucharadas, hasta encontrar el tope que apetezca. Así acabará aceptando el plan indicado por su pediatra, los padres comprenderán que es esa la cantidad que le satisface y entre todos estaremos introduciendo buenos hábitos en su alimentación.

El segundo y tercer año

Durante el segundo año le daremos alimentos blandos como verdura chafada con patata (“le gusta comer de lo nuestro”), sopas de sémola de trigo o de maíz, algo de pasta fina, tortilla francesa, pescado en trozos, carne picada, frutas y yogur, repartidos en desayuno, comida, merienda y cena.

En la guardería, el hacer lo mismo que todos le ayudará a crear buenos hábitos alimenticios. En casa el niño ya come en su trona, provisto de plato, babero y cuchara, su padre o su madre dándole de comer.

Si al acercarle a la cuchara el niño cierra la boca, o llora, o no se quiere sentar, o se levanta de la trona y patalea, lo intentaremos durante unos minutos y retiraremos durante otros tantos, así hasta tres veces, que totalizarán unos 20 minutos antes de retirar el plato definitivamente.  En la siguiente comida igual, y todos los días la misma técnica. Aguantando sin perder la calma, animándolo y de vez en cuando con premio si ha acabado el plato (2).

Mi hijo no quiere comer

La etapa prepuberal

A partir de los 4 a 6 años, hasta el inicio de la pubertad, el crecimiento se enlentece, las necesidades nutritivas se estancan y el apetito no es excesivo. Durante estos años el niño mal comedor lo sigue siendo sin que esto merme ni su vitalidad ni su capacidad para la práctica deportiva.

Los padres deberéis animaros pensando que con un método perseverante como el descrito estáis contribuyendo a evitarle problemas de comportamiento y de relación el día de mañana por conflictos no resueltos durante estos primeros años.

Por eso me gustaría apuntaros algún detalle más sobre vuestra actitud ante la alimentación de vuestro hijo mal comedor:

  • Insistir ante la negativa sin ser agobiantes
  • Repetir y acostumbrarlos a comer de todo
  • Variar, considerando la importancia de los colores y los olores en el plato.
  • No castigar ni amenazar
  • Premiar esporádicamente
  • Implicar a toda la familia
  • Practicar la comida saludable.

Pero también hay cosas que debemos evitar:

  • Que el niño pique entre tomas
  • Sacar en la siguiente comida lo que no comió en la anterior
  • Que sea el niño quién proponga la gratificación
  • Hacer lo que sea con tal de que coma
  • No entretenerlos con la pantalla mientras comen. Ofrecérsela como premio si se lo comen todo.
  • Enmascarar la comida con algún tipo de añadido.

En la pubertad

“Se le ha despertado un apetito” …” Se come hasta las piedras” …” Ahora hay que frenarlo”. Entonces muchos padres se preguntan: “¿mi hijo fue mal comedor?”.

Alimentación saludable

Plan e-saludable

Mejor que el zumo, la pieza de fruta, que aporta fibra, ayuda al hábito intestinal y previene la obesidad.

El kale. Es una variedad de col. Destaca por su alto contenido en calcio, vitamina C y proteínas, en comparación con otras verduras de consumo habitual en nuestra cocina.

Fármacos estimulantes del apetito y reconstituyentes

Los antihistamínicos. Tienen como efecto secundario el abrir el apetito.

Los reconstituyentes son preparados a base de vitaminas y minerales que ayudan a aprovechar mejor los nutrientes.

Lo suplementos dietéticos.  Ayudan a cubrir los requerimientos nutritivos.

 

Dr. Manuel Ruiz-Echarri

 

Bibliografía

Martínez Rubio A, Santana Vega C, Ros Arnal I. Guía de Algoritmos en Pediatría de Atención Primaria. Falta de apetito. AEPap. 2016 (en línea). Disponible en algoritmos.aepap.org

Dr. Eduardo Estivill y Montse Domènech. ¡A comer! Método Estivill para enseñar a comer. © 2004, Montserrat Domènech y Eduard Estivill

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