La Diabetes Mellitus

Diabetes tipo 1 en niños

La diabetes I o diabetes mellitus o diabetes mellitus insulino dependiente es un trastorno endocrino metabólico con aumento de la glucosa en sangre (hiperglucemia) debido al fracaso en la producción de insulina por el páncreas.

La acción de la insulina es permitir el paso de la glucosa dentro de la célula.

Los niños que la padecen necesitan la administración de insulina exógena de por vida con un estricto control de la glucosa en sangre para evitar las complicaciones por efecto de la hiperglucemia sobre los vasos sanguíneos.

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Epidemiología

Según los resultados del “registro de casos en Aragón, durante el periodo 1991-2010, la incidencia media de diabetes mellitus fue de 17,1 casos/100.000 habitantes-año, con un aumento en el último quinquenio, una disminución de la edad de aparición y una tendencia al debut con cetoacidosis diabética en los niños más pequeños”

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes en niños?

Los síntomas fundamentales son aumento de la diuresis (poliuria) y de la sed (polidipsia), aumento del apetito (polifagia) y pérdida de peso, que son mecanismos compensatorios de la hiperglucemia y de la no disponibilidad de glucosa por la célula.

Estos síntomas llevan a consultar y a detectar hiperglucemia y azúcar en la orina (glucosuria).

La cetoacidosis diabética, y su expresión máxima el coma diabético, son debidas a niveles muy altos de hiperglucemia más deshidratación.  Es más frecuente como forma de presentación en niños pequeños.

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¿Cuáles son las causas de la diabetes infantil?

La diabetes mellitus es un proceso autoinmune con producción de anticuerpos frente a las células pancreáticas que fabrican la insulina.

Los individuos portadores del gen HLA DR y DQ tienen  mayor predisposición a padecerla así como también la tienen los hermanos y los hijos de padres diabéticos.

Los virus se consideran factores desencadenantes de ese mecanismo autoinmune.

¿Cómo saber si un niño de 3 años tiene diabetes?

La diabetes mellitus se presenta cada vez más en niños pequeños. Tiene una importante carga genética y son importantes los antecedentes familiares.

La Hemoglobina glicosilada (HbA1C) nos informa sobre la glucemia de los meses precedentes. También mediremos la concentración  de insulina en sangre (insulinemia). Los anticuerpos anti islote (ICA) en sangre son positivos en caso de diabetes mellitus.

El diagnóstico es de sospecha clínica ante los síntomas poliuria, polidipsia y polifagia.

La cetoacidosis diabética, que clínicamente se reconoce por la disminución del nivel de conciencia, es a veces la forma de presentación de la diabetes mellitus en niños de 0 a 4 años. Los análisis de sangre y de orina confirmarán la hiperglucemia, la glucosuria y las alteraciones del equilibrio ácido–base con deshidratación.

¿Cuál es el nivel de azúcar normal en un niño?

La concentración normal de glucosa en la sangre (glucemia) de un niño es de 60 a 120 mg/100 ml en ayunas.

En niños con sospecha o de riesgo, para realizar la prueba de la tolerancia oral a la glucosa, se administra glucosa por boca y se mide la glucemia cada media hora. Se observa un pico a la media hora y recuperación del valor al inicio de la prueba a las dos horas.

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¿Qué podemos hacer para prevenir la diabetes?

En individuos de riesgo se obtienen  niveles altos de glucemia en la tolerancia oral de glucosa, y se miden los anticuerpos autoinmunes y el nivel de insulina en sangre. Pero nada ha servido para predecir la diabetes.

En población de riesgo se han hecho ensayos clínicos uno con insulinoterapia, otro con nicotinamida pero tampoco han aportado algún dato que permita utilizarlos en pacientes de riesgo que no han desarrollado la diabetes.

¿Cómo saber si mi hijo tiene hipoglucemia?

Hipoglucemia

La hipoglucemia es el descenso de la glucosa en sangre por debajo del límite mínimo, como consecuencia de un efecto excesivo de la insulina administrada.

En los niños que reciben insulina por su diabetes puede bajar la glucosa de madrugada, que también puede ser el preludio de una crisis de hiperglucemia.

La hipoglucemia produce debilidad, palidez, sudor frío, temblores y dolor de cabeza. Si baja mucho puede llegar a la pérdida de conciencia. La administración de un alimento rico en azúcar puede revertir la situación. Si es más grave precisará tratamiento con suero glucosado hipertónico por vena. Las hipoglucemias prolongadas y repetidas pueden dañar la función cerebral.

Consejos para convivir con la diabetes infantil

La diabetes infantil sorprende y altera la vida del niño /adolescente y de la familia.

Precisa de un tratamiento intensivo desde el principio con insulina y de un control cuidadoso de la glucemia para prevenir las complicaciones vasculares y para normalizar el crecimiento.  Ambas cosas requieren tiempo hasta manejarlas con solvencia. Si importante son los cuidados físicos tanto o más lo es el apoyo sicológico.

Con objeto de conseguir la aceptación de la nueva situación y la adaptación a su tratamiento por parte del niño/adolescente y de la familia se necesita la intervención  de distintas disciplinas como enfermería, nutrición, sicología, endocrinología, además de otras especialidades médicas, todas ellas con especial dedicación a la enfermedad. Además de la implicación de la familia y la motivación del niño / adolescente.
Las unidades de diabetes infantil reúnen experiencia suficiente e integran  a todos los profesionales afectados para posibilitar la educación diabetológica estructurada.

Tratamiento

Insulinoterapia

La administración de insulina exógena por inyección, en bolo o en infusión subcutánea continua de insulina (bomba de insulina), constituye el pilar básico del tratamiento de la diabetes mellitus.

Se utiliza insulina humana obtenida por DNA recombinante.

La dosis varía según la glucemia. La glucemia se puede controlar por monitorización continua de glucosa.

Dos tipos de insulina

  • la rápida que hace efecto unos 45 minutos después de su inyección para compensar el aumento de la hiperglucemia postprandial.
  • la lenta que mantiene niveles de la glucemia basal, que se alcanza dos horas después de la ingesta.

Hoy en día se utilizan los análogos de la insulina tanto de la rápida como de la lenta, que acortan el tiempo de obtención del pico de la insulina rápida y alargan la permanencia en sangre de la insulina lenta más de 24 horas.

Pautas

Se administra una dosis de análogo de acción rápida antes de cada comida y una o dos dosis de análogo de acción lenta antes de desayuno y antes de la cena.

El adolescente puede presentar hiperglucemia de madrugada y requerir una dosis de análogo de acción rápida.

Cambios en la dosificación

Las necesidades de insulina pueden variar en algunas circunstancias propias del niños en desarrollo como la enfermedad, la fiebre, el deporte, el estrés, el crecimiento, el ciclo menstrual…

Hipoglucemia

El mayor problema de la insulinoterapia intensiva son las hipoglucemias, que han sido descritas anteriormente.

 

Dr. Manuel Ruiz-Echarri

 

Libro consultado

  1. A. Sperling. Diabetes mellitus. En: Nelson. Tratado de Pediatría, volumen II. XVI edición. Diabetes mellitus en la infancia: 1927-52.

Publicaciones consultadas

  1. Conde Barreiro, M. Rodríguez Rigual et al. http://www.endocrinologiapediatrica.org/revistas/P1-E7/P1-E7-S177-A148.pdf
  2. Barrio Castellanos, P. Ros Pérez https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/05_insulinoterapia.pdf

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