Cadera laxa en el recién nacido

La articulación de la cadera en el recién nacido

La cadera es la articulación del hueso coxal con la cabeza del fémur. El hueso coxal tiene un hueco llamado cavidad cotiloidea o acetábulo en cuyo borde se desarrolla la cápsula fibrosa. Ambas forman un hueco que rodea por completo a la otra parte de la articulación que es la cabeza del fémur.

El fémur es el hueso del muslo.  Su extremo proximal o cabeza del fémur tiene forma esférica y se aloja en la cavidad cotiloidea o acetábulo del hueso coxal. El conjunto está fijado por el ligamento redondo y por los músculos de la zona.

Las caderas del recién nacido

Gracias a esta articulación el fémur se flexiona y se extiende, se aproxima y se separa, gira hacia adentro y hacia fuera. En el recién  nacido esta articulación de la cadera no ha terminado de formarse. La cavidad cotiloidea es plana, la cápsula incompleta y el núcleo de osificación de la cabeza del fémur no existe todavía. Para un desarrollo normal ambas formaciones, acetábulo y cabeza, deben estar enfrentadas entre sí para que se estimule el crecimiento de ambas.

¿Qué es Luxación de cadera en bebés?

  • Cadera laxa es aquella que es inestable porque la parte ósea no ha adquirido su forma curva o porque los ligamentos carecen de tensión para mantener la articulación en su sitio.
  • Displasia de cadera es el aplanamiento de la parte cóncava de la articulación.

Ambas son potencialmente luxables.

  • Luxación congénita de cadera. Es la pérdida de la articulación entra las dos partes de la misma, de manera que la cabeza queda fuera del acetábulo y requiere tratamiento ortopédico y tratamiento quirúrgico para su reducción.

Hoy en día se utiliza el término de Displasia de Desarrollo de la Cadera ya que la cadera displásica se luxa o no en el recién nacido y en el lactante y por lo tanto no es una enfermedad congénita. Es importante detectarla al nacimiento para que no evolucione hacia luxación.

Las caderas del recién nacido

Causas y factores de la laxitud de cadera en bebes

En un 20% de los casos la ha tenido alguno de los padres. Predomina en el sexo femenino en la proporción de 9:1 Son más frecuentes en el primogénito y más en el parto de nalgas completo con caderas flexionadas y rodillas extendidas.

El bebé tiene displasia de cadera: exploración de la articulación

Exploramos sistemáticamente la articulación de las caderas del recién nacido para descartar displasia. Mediante la maniobra de Barlow, flexionando y aproximando una cadera, conseguimos la luxación de una cadera inestable, que se corrige  espontáneamente al dejar de presionar por detrás. El 1% de recién nacidos tienen caderas clínicamente inestables pero solo 800 a 1000 de éstos sufre una luxación verdadera.

Mediante la maniobra de Ortolani, flexionando y separando ambas caderas, “posición humana”, para reducir la cadera recién luxada, lo que percibimos como un chasquido. En ocasiones no será posible la separación completa de una de las caderas flexionadas, signo indicativo de luxación. Podemos encontrarnos con la situación contraria de flacidez o escasa resistencia a la separación de las caderas.

La cadera del niño: los “clics”, la displasia y la luxación

La audición de un “clic” no siempre significa algo anormal y puede ser debida: cambios en la tensión de la articulación de la cadera, chasquidos de los tendones glúteos o movimientos de la articulación de la rodilla.

Las caderas del recién nacido

Poniendo al niño boca abajo observaremos la posición del surco interglúteo y de los pliegues glúteos. En el caso de luxación, ambas caderas estarán a distinta altura lo que provocará desviación del surco de la línea media y asimetría de los pliegues glúteos.

Diagnóstico de la displasia de cadera en bebes

La ecografía dinámica es la exploración de elección durante los tres primeros meses ya que antes no aparece el núcleo de osificación de la cabeza del fémur. A partir del tercer mes utilizaremos la radiografía para ver la posición del núcleo de osificación del fémur respecto a la cavidad cotiloidea. En casos difíciles o en lactantes mayores puede ser necesaria la resonancia magnética.

Evolución

La luxación no tratada produce alteración en la bipedestación y en la marcha. Es necesario revisar las caderas durante las visitas de revisión del primer año ya que la luxación puede presentarse durante los primeros meses de vida.  

Cadera inmadura tratamiento

Cuando detectamos una cadera inestable al nacer, colocaremos el “doble pañal” con el objetivo de mantener las caderas del bebé flexionadas y separadas (“posición humana”) para aproximar la cabeza al acetábulo.

Ecografía: de cadera en los lactantes

Realizaremos ecografía ya en Maternidad y consultaremos con el Especialista. Si el diagnóstico se confirma se mantiene el doble pañal hasta el segundo o tercer mes. Si al cabo de este tiempo persiste la inestabilidad se colocarán unos tirantes de Pavlik, que mantienen al lactante en la misma posición. Si no se ha solucionado o si existe una luxación verdadera,  corrección quirúrgica. La luxación congénita de cadera, diagnosticada a tiempo, evoluciona bien con el tratamiento quirúrgico sin dejar secuelas.

 

Bibliografía

Displasia del desarrollo de la cadera. Nelson Tratado de Pediatría. Tomo II. Decimosexta edición. 2258:60

Protocolos diagnósticos y terapéuticos en Pediatría. Protocolos en neonatología.48. Luxación congénita de cadera. https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/48.pdf

Dr. Manuel Ruiz-Echarri

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